La dehesa

La dehesa no es más que la modificación del bosque mediterráneo por obra del ser humano para su uso agrícola, forestal y ganadero; en ella predominan los árboles del género quercus (encinas y alcornoques principalmente), así como pequeñas formaciones arbustivas y pastos bajos.

Su origen se remonta a la época romana en la que se necesitaba de zonas de pasto para dar de comer al ganado, estos animales pisoteaban y modificaban poco a poco el monte bajo para dar lugar a claros de luz en los que prosperaba con mayor facilidad la hierba (pasto para el ganado). De esta manera, comenzaron a generarse usos y costumbres arraigadas hasta día de hoy y se genera un nuevo sistema semi-natural que distinguimos y diferenciamos como «la dehesa».

Si por algo es famosa la dehesa es por el cerdo ibérico, de hecho, en «la montanera» (meses fríos del año en los que caen bellotas de las encinas y alcornoques), los únicos animales que pastan en ellas son los cerdos; el  resto del año comparten hábitat con vacas, ovejas y cabras en una particular simbiosis en la que todos se benefician de este rico sistema.

La dehesa no solo es un paraíso para el ganado y el cerdo ibérico, multitud de mamíferos salvajes como el ciervo, el zorro o la pequeña comadreja  la tienen como su casa; así como aves tan espléndidas como la cigüeña negra o la grulla se aprovechan de su riqueza para vivir y alimentarse de sus recursos.

España posee aproximadamente 3.500.000 hectáreas de terreno adehesado principalmente en su suroeste y en las cuales predominan encinas y alcornoques. Es un bien muy preciado y aunque hablamos de que son muy necesarias para el ganado no pasan por su mejor momento.

La sobreexplotación y las nuevas técnicas invasivas hacen que las nuevas vertientes ganaderas tiendan a decantarse por un modelo de producción más industrial y la ganadería sostenible ligada a los manejos y usos tradicionales de la dehesa queda disponible cada vez más para un menor número de cabezas de ganado; animales afortunados de tener una vida plena en libertad campando a sus anchas, por ello, los productos derivados de la dehesa son cada vez más cotizados en nuestros mercados.